miércoles, 5 de octubre de 2011

Hoy me he levantado bicéfalo

Buenos días/tardes/noches... Hoy, y desde hace tres días, me he levantado bicéfalo. Sí, así es. Y pensaréis: "joder, Gaspar, si eso es super cool". Sí, mola mucho. Pero no tanto.

El domingo me desperté a la mañana y al mirar a mi lado vi una cabeza y pensé "eso es, campeón, ayer pescaste". Pero en cuanto se dio la vuelta pensé "eso es, Légolas, ayer estuviste de caza en Mordor". Resultó que era otra cabeza exactamente igual que la mía que salía de la base de mi cuello. Al principio me dio un poco de asco, pero en seguida se me pasó.

De camino a la facultad la gente me miraba raro. ¿Qué pasa? ¿Que nunca han visto a nadie con dos cabezas? Por favor... ni que fuera tan raro.

Lo malo llegó al coger la moto. ¿Si tengo dos cabezas tengo que llevar dos cascos o como va eso?

El momento más incómodo ha sido la hora de la comida. Para ponernos de acuerdo decidimos que yo controlaba la mano izquierda (oh, shit) y mi otra cabeza la derecha. Llega la hora de la comida. No podía ser otro plato que espaguetis. ¿Habéis visto la dama y el vagabundo? No es gracioso que te ocurra eso contigo mismo... Además, ¿cómo se considera darte un pico contigo mismo, masturbación u homosexualidad? Porque aunque seas tú mismo también es besar a un hombre... Bueno, ya trataré ese asunto otro día.

Y al dormir... que incómodo. Hacía que no compartía cama con nadie desde los campamentos de la parroquia, cuando el padre Gerónimo se metía en mi saco cada noche...

La cuestión es que esto de tener dos cabezas, quieras que no, es una putada. Por un lado mola eso de pensar con dos cabezas a la vez, y si te aburres tienes conversación, pero también tienes que soportar las típicas bromitas: "cuatro ojos", "doble-feo"...

Un saludo, machis. I'll be back.

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